
Por Foodit
El chocolate es una de las materias primas más nobles y, al mismo tiempo, más delicadas de la pastelería. No todos los chocolates sirven para lo mismo ni reaccionan igual al calor. Entender sus diferencias y dominar el templado (es decir, el proceso de fundido y enfriamiento controlado) es clave para lograr bombones brillantes, huevos de Pascua crocantes y coberturas perfectas.