
Laura Litvin
Blancos, suaves, con o sin corteza, madurados y a veces profundamente aromáticos. Los quesos de cabra tienen ese halo de sofisticación y jamás pasan desapercibidos en la mesa. A veces son amores, otras no. Para conocerlos y disfrutarlos mejor, acá va una guía para principiantes —y curiosos— sobre uno de los productos más nobles y antiguos de la gastronomía.