Ingredientes
- 120 ml de leche
- 120 ml de café espresso
- 60 g de leche condensada
El balance perfecto entre la intensidad del espresso y la dulzura irresistible de la leche condensada; una tacita vistosa por sus capas definidas, ideal para coronar un almuerzo de fin de semana o darte un gustito dulce a mitad de la tarde