Igual de crujientes y ricos que la receta tradicional, perfectos para acompañar con ensaladas frescas y convertirlos en un plato completo, nutritivo y lleno de sabor
PORCIONES
-1+
Ingredientes
40 g de quinoa
80 ml de agua
200 g de porotos blancos cocidos
1/2 u de cebolla
1 u de diente de ajo
1 cda. de aceite de oliva
1 cda. de perejil
1 cdta. de comino
1/2 cdta. de pimentón dulce
sal a gusto
pimienta negra a gusto
1 cda. de harina de garbanzos
1/2 u de limón
Igual de crujientes y ricos que la receta tradicional, perfectos para acompañar con ensaladas frescas y convertirlos en un plato completo, nutritivo y lleno de sabor
Preparación
Colocar la quinoa en un colador de malla fina y lavar varias veces bajo el chorro de agua de la cocina. Colocar la quinoa en una cacerola y cubrir con el doble de su peso en agua. Llevar a fuego fuerte y una vez que hierva, bajar al mínimo y tapar. Cocinar hasta que no quede líquido suelto.
Procesar los porotos blancos cocidos junto con la cebolla, el ajo y el aceite. Debe quedar una pasta rústica.
Incorporar la quinoa cocida, el perejil picado, los condimentos, la harina de garbanzo y el jugo del limón.
*Será necesario chequear que todos los ingredientes sean aptos para celíacos.
*Andrea Greco, la autora de esta receta, es licenciada en Nutrición (MN 8496).