Una receta que ofrece distintas capas de sabores en el paladar -pasando por lo dulce, lo ácido y lo fermentado- y que dispara nuevas posibilidades para cocinar el repollo de toda la vida
PORCIONES
-1+
Ingredientes
100 g de nueces
300 ml de agua
300 g de repollo blanco
aceite c/n
sal a gusto
pimienta a gusto
100 g de azúcar
160 g de vinagre de manzana
60 g de mostaza de dijon
1 u de manzana verde
100 g de apio
Una receta que ofrece distintas capas de sabores en el paladar -pasando por lo dulce, lo ácido y lo fermentado- y que dispara nuevas posibilidades para cocinar el repollo de toda la vida
Preparación
Procesar en la licuadora las nueces junto con el agua. Pasar a un recipiente de plástico y cubrir con un paño limpio. Dejar fermentar en un lugar oscuro y sin mucho calor por 3 días. Controlar el estado diariamente ya que la fermentación puede variar según la temperatura ambiente. Una vez lista, tapar y guardar en la heladera.
Cocinar el repollo con aceite, sal y pimienta en una placa de horno a 200°C tapado con aluminio durante 15 a 25 minutos. Reservar.
En una sartén a fuego bajo, calentar el azúcar hasta que se forme caramelo y agregar el vinagre. Una vez integrado y en caliente, incorporar la mostaza. Retirar del fuego, dejar enfriar y reservar.
* Kenyi Heanna, el autor de esta receta, es jefe de cocina de Chuí, el restaurante de Villa Crespo en la Ciudad de Buenos Aires, que figura entre los recomendados 2023 de la prestigiosa Guía Michelin.