
Hay comidas que, lejos de perder encanto al día siguiente, se vuelven aún más sabrosas. Los guisos y estofados, por ejemplo, concentran el sabor en su propio jugo: basta calentarlos en la misma olla para que recuperen toda su gloria, o incluso la superen. Pero cuando se trata de platos más secos, el asunto se complica. Recalentarlos mal puede arruinarlos, y aunque el microondas parezca la solución más práctica, no siempre lo es. Así terminamos con pizzas blandas, purés con el centro frío o pollos resecos, cuando en realidad solo necesitaban otro método más adecuado.

El microondas calienta los alimentos mediante ondas electromagnéticas que hacen vibrar las moléculas de agua, generando fricción y, por ende, calor. No tiene ningún efecto dañino: simplemente actúa sobre la humedad del alimento. Por eso, los platos con mucho líquido —como sopas, guisos o salsas— son sus mejores aliados.
En cambio, aquellos con poca humedad requieren un poco más de estrategia. En esta nota vamos a ver cuáles son esos alimentos más “difíciles” de recalentar y qué trucos conviene aplicar para que queden como recién hechos.
Purés
El puré, sea de papa, calabaza o de cualquier otro alimento, es una preparación que puede recalentarse en el microondas, pero siguiendo los pasos adecuados.

Microondas:
- Colocar el puré sobre un plato playo y extenderlo para que el calor sea lo más homogéneo posible. Introducir en el microondas por 30 segundos, retirar y mezclar bien. Repetir este proceso hasta que el puré esté bien caliente por toda su superficie.
Tip: si el puré se reseca mucho en el microondas, añadir un poco de leche caliente una vez recalentado y mezclar bien.
Al fuego:
- Colocar una cacerola con agua al fuego y esperar que llegue a hervor.
- Colocar el puré en un bol resistente al calor y apoyar sobre la cacerola con agua caliente, procurando que no toque el agua. El puré debe calentarse solamente con el vapor del agua.
- Remover hasta que el puré esté bien caliente.
Tip: en este caso, el puré no pierde humedad debido al método de recalentado, por lo que no es necesario añadirle más leche.
Pizzas

Horno:
- Precalentar el horno a 200°C por 15 minutos.
- Colocar en la base del horno un recipiente con agua hirviendo.
- Sobre la rejilla del horno colocar una bandeja con las porciones de pizza a recalentar.
- Recalentar entre 5 y 10 minutos hasta que el queso está bien derretido.
Tip: el agua en la base genera vapor y ayuda a que la pizza no se seque mientras se recalienta, también permite que el queso se funda más rápido.
Sartén:
- Llevar una sartén a fuego fuerte y colocar porciones de pizza.
- Cocinar por 2 minutos hasta que la base esté crocante. Añadir 2 cdas. de agua caliente por porción y tapar la sartén.
- Cocinar por 2 minutos más o hasta que el agua se haya evaporado y el queso quede fundido.
Tip: con este método nos aseguramos que la base de la pizza quede bien crocante y el queso fundido.
Pollo
Recalentar pollo es complicado, más si se trata de la pechuga.

Microondas
- Colocar la pieza de pollo sobre un plato playo y cubrir con dos papeles de cocina.
- Humedecer bien el papel de cocina con agua y llevar al microondas por 2 a 3 minutos o hasta que el pollo quede caliente.
Tip: el papel de cocina ayuda a que el pollo no se reseque mientras se recalienta. Este método es útil para recalentar piezas de pollo enteras, hechas a la plancha o al horno.
Horno:
- Colocar la pieza de pollo en una bandeja para horno y añadir un dedo de agua.
- Cubrir con papel aluminio y recalentar en un horno precalentado a 200°C por 15 minutos o hasta que quede bien caliente.
Tip: el papel aluminio cumple la misma función que el papel de cocina, ayudar a mantener la humedad del pollo.
Pastas con salsa
Microondas:
- Colocar la pasta sobre un plato playo y realizar un hueco grande en el centro de los fideos.
- Llevar al microondas por 1 a 2 minutos o hasta que esté bien caliente.
Tip: realizar un hueco en el centro de la pasta es fundamental ya que de esta manera los fideos se recalientan de manera uniforme, evitando que queden fríos en el interior.
Sartén:
- Al momento de cocinar la pasta, guardar una taza del agua de cocción.
- Colocar la pasta en la sartén y añadir 1 cda. de agua de cocción por porción.
- Llevar a fuego medio y remover hasta que quede bien caliente.
Tip: si no se tiene agua de cocción, utilizar agua regular. El almidón del agua de cocción ayuda a que la salsa no pierda cremosidad.
En resumen, casi todos los platos son posibles de recalentar con éxito, solamente depende de utilizar el método adecuado.
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